jueves 4 de junio de 2009

Cuando la muerte es el principio


Para mí el tema de la muerte es muy recurrente en mi proceso personal -paradójicamente- y también en mi proceso creativo como artista visual.

Por mi colaboración en un proyecto ambientalista y ciclista, llego a mí una noticia por demás trágica, una chica de 23 años que salió en su bicicleta fue atropellada y en pocos días murió -y ese mismo día tembló-, también extrañamente el autor identificado de este crimen esta libre -por ahora-.

Es rara, demasiado extraña la sensación… es alguien a quien nunca conocí y me impacto mucho el dolor de la narración de hechos y lo que piensa hacer hoy día quien fue su compañero de vida. Esta chica también era artista visual, y una muy prometedora según entiendo en sus logros alcanzados, precisamente ese día salió a comprar pinturas.

Ahora al ver su trabajo me recuerda que el trabajo de ilustración artística es de los más difíciles -desde mi punto de vista- requiere de una sensibilidad particular, y pienso en ella, Liliana castillo, y me imagino a mi mismo a esa misma edad esperando tantas cosas del futuro con mucha energía donde nada parecía tener límites y sin embargo en ella el futuro ya sólo será pasado.

No obstante sus seres queridos apenas a una semana de su deceso crearan una fundación, para dar a conocer su obra, que lo muy poquito que he visto hasta ahora me ha encantado y aunque no tuvieran éxito en sus propósitos, por lo menos hoy, en este momento, me pierdo entre unas líneas pintadas en la pared, observando unas bicicletas en medio de un trazo firme y juguetón… pensando que extraño es cuando la muerte es el principio.

-Fundación Liliana Castillo Reséndiz-

Liliana Castillo Resendiz nació en el año del temblor, en la faldas del cerro Chiquihuite, la hermosa ojos de venado, lili venado. El 22 de mayo de 2009 el día de otro temblor se nos adelantó. Fue atropellada mientras iba en su amada bici negra. Su obra es enorme, gigante por bella y por cantidad. La Fundación Liliana Castillo Resendiz somos un grupo de personas enamoradas de su trabajo y de su persona. Buscamos por lo tanto publicar, exhibir y difundir el trabajo de esta talentosa mujer que nos ha inspirado de por vida. ”

martes 24 de marzo de 2009

En el tiempo perfecto

"Tiene ingenio el hombre que dice aquello que nosotros habríamos dicho si se nos hubiera ocurrido antes."
- Cristóbal Zaragoza



En el tiempo perfecto

Cuando quiero lacerarme o extrañar todo lo que nunca he vivido me gusta conjugar los verbos, en el tiempo más perfecto: el tiempo pendejo. En este, no hay presente, o pasado, ni menos futuro.

… O mejor aún al evocar una no-realidad construida, puedo viajar al inter cosmos, al fin, cada mente tiene el propio.

El mío siempre ha sido basto, enorme y es tan fácil describirlo. Es una isla lejana, en medio de un mar de lamentos, cada gota que lo conforma fue única y se confunden entre las de ira, dolor o alegrías no sentidas; lo que se ve como tierra firme es arena, cada grano alguna vez formó parte de un sueño hecho añicos o la confianza depositada en otros… o recuerdos erosionados por el viento, en el que si a veces se pone atención se escucha algo así como “te lo dije…” casi en un susurro hiriente. Sueños, confianza y recuerdos han sido molidos a tal punto, que ahora, sólo son polvo obscuro -de ese que se te pega a la planta de los pies-.

Sobre este terreno estéril se elevan enormes edificaciones, donde sus escenarios y personajes están hechos de humo, que aún siendo de humo, cada edificación o relación infrahumana, cada una de estas pesan lo mismo que el plomo en el ánimo.

Quizás lo que más me duele es no haberme dado tiempo para decirle -a un pedazo de mi corazón perdido- un secreto... mis secretos, pues sus oídos ahora son oquedad en calcio, cenizas u olvido en sus propios recuerdos.

Es en las entrañas de este reino donde también están aquellas… las imprudencias buenas, las que no se ven en la apariencia. Aquellas donde del mismo modo al jugar a conjugar -quizás en tiempo un poco menos pendejo- me libraron de penas, pero sobre todo de culpas.

Es tan fácil viajar a esta dimensión para-lela, llena de malas decisiones y también las que no lo fueron tanto, pero al fin todas intangibles; sólo basta respirar profundo, tomar aire con todas las fuerzas, hasta casi hacer reventar los pulmones y soplar… exhalar muy fuerte, y así evaporar aquel mar, llevando en un violento torbellino arena y humo… al fin, con tan solo evocar e invocar en el tiempo pendejo, así el plomo ha de ser de nuevo tangible, en la mente, en mi mente.

si tan sólo hubiera… uy… mis pies están llenos de polvo otra vez.

Ulises Velázquez
::: Médico Pediatra
::: Padre de Casandra
::: Don Juan empedernido
::: Testigo de Jehová

miércoles 28 de enero de 2009

Aire, en la mente


Concebir y planear para que todo sólo resulte... en aire, en la mente. Es complicado y contradictorio cuando todo queda pendiente de tan sólo un hilo; sin embargo quizás al soltar las cosas y otras voluntades permitirá que estas tomen su rumbo propio, quizás uno mejor.

De repente hacen falta otros aires, otras experiencias.

Soy una paradoja paradigmática.


viernes 23 de enero de 2009

Noventa y uno


Pienso, en 91 años cuantos impulsos electroquímicos habrán recorrido por todo un sistema nervioso, transformándose en percepciones ópticas, auditivas y sensoriales. Como habrían sido interpretados todos y cada uno de esos estímulos.

La misma cantidad de días, mas la misma cantidad de noches, lo que habrán dejaron tras de sí.

Sus reacciones al medio han dejado en mí mis propios estímulos y hoy toda esa electroquímica orgánica es ahora evocaciones y abstracciones.

En algún momento toda su química serán de nuevo elementos y compuestos, la mía también. Sin embargo, en este lapso de tiempo y espacio quizás el pensamiento habrá de seguir perdurando, de alguna forma.



martes 6 de enero de 2009

Al vuelo


Soñar volar es común y cada cual le asigna significados. Sin embargo. Volar y soñar es otra cosa.

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La hora en el reloj estaba desatada y corría detrás de ti. Tus ojos dejaban externar una llanura extensa que tu voz entrecortada parecía querer negar. La barbilla hablaba de una profunda necesidad de dejar claras las raíces para partir de ahí hacia un enramado de lirios, búhos y delirios que la mar es capaz de propiciar.

Pero los versos mienten, siempre juegan a querer confundir. Me he acostumbrado, ya sé que es así.

Los brazos contaban historias de mil y un hazañas cruzando glaciares, venciendo las dunas, quemando las naves. Revisando mis fuentes consulto un camino de laceración y disgustos sufridos tanto como infringidos zurcando los bares. Hurgando en los lastres, recuerdas a la infanta que siendo, algún día dejó de ser, camina entre tus retablos y se nutre en tus retazos mientras la mácula se extiende intentando no perder.Entre tus muslos se pierden las extensiones de tus uñas y el vino se derrama con intenciones criminales.

Sé que todo eso no te preocupa porque tus cables nadie los puede deshacer.

A pesar de ir como el equilibrista, la cuerda entre más tensa mejor propicia el vuelo.El zenzontle arma su itacate pero no se decide a huir puesto que aún no halla cómo justificarlo. Pero los planetas se siguen alineando para armar el complot en el cual nuestros miembros se disgreguen. Las estrellas permanecerán expectantes puesto que sólo saben brillar y morir. Borrar de las cenizas las flexiones de tus orugas despistadas que brotan bajo la carne que te ciñe a tus huesos insensibles. Usas armas letales de tal forma que no sales de la jaula particular. No hace falta que nos tientes, sólo tienes que dictar. Haz la clásica diferencia entre la salamandra herida y la pus crepuscular, deja deslizar tu pelo emo para que se vea el flash.

Texto de Julio César Pérez Jerez
-Gracias-

jueves 1 de enero de 2009

Imago


A veces, aun la creación del universo ha sido replanteada frente a una taza de café, los mayores encuentros y desencuentros se han visto diluidos entre los efectos de la cafeína.

miércoles 31 de diciembre de 2008


sinergia

Arquitectura y deconstrucción de los procesos.

sábado 27 de diciembre de 2008

La sheila


Siempre me pierdo y diluyo en las miradas, y éstas me taladran cuando sé que no podré nunca más regodearme en ellas.

Reconocer la personalidad de un ser vivo es difícil, y humanizarlo todavía más complicado. Los animales que han sido parte de mi familia han sido todos muy diferentes, pero su fidelidad siempre ha sido la misma, hasta al final.

Cerrarle los ojos a un ser querido nunca es fácil.

miércoles 17 de diciembre de 2008

Un sólo click y bienvenido a la eternidad


Postraos aquí la eternidad empieza y se convierte en pixeles la mundanal grandeza.

Es una sensación particular ver de nuevo los ojos de aquellos que ya han muerto en lo real o lo circunstancial. Una frase muy común entre fotógrafos es: fotografío para recordar y en otros ambientes la sentencia es más dura: lo que no se documenta no existe.

Es curioso para mí, el ver ahora en pixeles parte de lo que alguna vez fue una relación, muchas de ellas aún se siguen sucediendo otras ya no ¿Por qué? las razones son diversas, sin embargo en el momento mismo que se hizo ese ¡click! sucedía algo importante y fue tan valiosa esa emoción como para ser conservada.

Aunque con algún@s aquel gran amor se hubiera transformado en un profundo rencor… sigue siendo un sentimiento vivo.

Poder tener frente a mis ojos de nuevo una evocación de tiempo y espacio, me permite saber que respiro y puedo suspirar.

Aún yo, soy parte de haluros de plata, pigmentos o pixeles de algún álbum familiar o la obra de algún creador y eso ya en parte me vuelve inmortal. Así lo mismo aquellos que ya no respiran ni suspiran y alguna vez pude palpar, de igual modo, siguen siendo eternos aquellos otros que quizás nunca vuelva abrazar y que dónde quiera que te encuentres también puedes respirar y suspirar.

Sólo por eso amo ser fotógrafo, casi tanto como ser creador de imágenes.

Ulises Velázquez

Compartimos la misma información genética

sábado 13 de diciembre de 2008

Religiosidad


Todo este misticismo católico fue una parte fundamental de mi primer desarrollo, no puedo desligar los recuerdos -de mis mayores- sin aquellos altares atiborrados con imágenes de santos en diferentes representaciones; desde las clásicas estampitas o las figuras de bulto en yeso o resinas, apostadas sobre madera.

Sin embargo, la figura femenina aparecida en el Tepeyac, era la reina en casa. Era infaltable sintonizar por televisión la misa de gallo y observar las mañanitas cada año.
Todavía puedo imaginarme en casa de mis padres a estos preparando el altar y poniendo flores frescas, y así será por mucho tiempo.

De cualquier manera siempre me llamó la atención las miradas de aquellas imágenes, en cualquiera de estas había algo que siempre me enganchaba. Una historia que por años me embelesó fue la de la virgen fotógrafa, que en sus pupilas había registrado a aquellos que presenciaron el supuesto milagro.

La mitología católica, pero aún más la popular me sigue pareciendo fascinante y entretenida.



jueves 11 de diciembre de 2008

Ciclo Voluntario

Esto de crear imágenes es algo particular; después de algunos años se refuerza la primer intensión: la de poder saber que había algo más al momento de posar la mirada en algún sujeto u objeto. El sólo hecho de considerarlo hace que la suspensión de un momento tenga más de un significado. Un cuerpo desnudo quizás no sólo sea un cuerpo, y los objetos cotidianos están más supeditados a conceptos o historias más complejas que a un mero registro aislado.

Lo más difícil es enriquecer el contexto que ha de acompañar a las imágenes; el ideal para mi es el que pueda estimular la reflexión, sea que provoque un estado racional o uno muy emocional; sin embargo la experimentación y la exploración son la base de todo.

Homo faber, homo ludens

Considero que la transición que decidí vivir en mis procesos -en mucho- estuvo definida por el aislamiento, es decir, trabajando en mi obra aun sabiendo que no hay nada nuevo bajo el sol; sin embargo es de una enorme satisfacción el poder continuar un proyecto de vida. Al paso del tiempo la única referencia de mi mismo es aquello que pude haber visto y asido por medio de un cuerpo óptico, o lo que mi propio cuerpo y mente hubiesen producido.

Todavía no es tiempo de ver hacia atrás, la opinión del otro tan sólo es una reflexión de su sentir y la obra un espejo de sus propios procesos.

Por ahora sólo intento escuchar el sonido que hacen mis pasos.


lunes 8 de diciembre de 2008

Desde las sombras

A veces desde las sombras, las miradas sólo son eso: miradas.

Lo finito de vez en cuando en realidad no lo es, cada cual escoge su propia iconografía, y la va aglutinando en lapsos de tiempo. Por fin en algún momento se hará presente en cada objeto realizado.

Del mirar se pasa entonces a observar. El proceso se continúa…

jueves 4 de diciembre de 2008

Desde la nebulosa

Desde lo lejano, esas formas luminosas y densas parecen en calma, pero en su interior la energía es un caos absoluto que busca como reorganizarse.

Al igual, en el interior existen nebulosas que se filtran al exterior. Cuando esto sucede -en más de las veces- no se reconoce el norte ni el sur, la gravedad pareciera no tener sentido… agua, tierra, fuego y viento en sus diferentes acciones sólo ayudan a modelar y perfilar cada cosa o hecho, para que así cobren su verdadero significado. Tiempo y espacio, no responden a pasado, presente o futuro, todo pareciera lo mismo.

Lo único que domina es la conciencia, y esta como primer Titán, ha de decidir en qué momento aprisiona nuevamente los cuatro elementos; y sus ojos se han de posar en cada uno de los puntos cardinales, para dejar de último, el poner de nuevo límite al pasado enriquecido, para gloria del futuro y hacerse centinela eterna de la transición entre uno y otro.

Que así sea.

Apartado, dentro y fuera de la nebulosa.

Ulises Velázquez
noviembre 2008